Así me he encontrado con mujeres que han sido rotas por la vida, por hombres, por otras mujeres pero sobre todo , rotas por si mismas al permitirse entrar la enfermedad para si , porque todo mundo le dijo que merecían un castigo.
Así he intentado dialogar con ellas, pero no se ha dado, no he podido a veces porque no puede haber diálogo con quien ya está enfermo, y en mi han visto a un enemigo, que se parece al que les ha mentido.
Ya nada puede hacerse en estos casos porque las mujeres rotas no se sanan , son desechadas de la manera en como cualquier esclavo termina sus dias: siguen trabajando, siguen con su vida, siguen criando a sus hijos, siguen tolerando toda la violencia para si mismas pero ya sin molestarse porque el Alma rota ya no vuelve a vivir,
Y es ahí donde empieza la razón mi escrito:
Algo debe de hacerse con esas esclavas desechadas por la sociedad, porque no hay sanidad en un árbol que está enfermo.
Hay que decorar su vida pero no desde un poema como solución, ya que eso no les devuelve a la vida, más bien, la única forma de que todo termine sería que lloraramos sinceramente con ellas, por esas pérdidas tan grandes que ha tenido la humanidad al verlas desaparecer como fantasmas en el camino.
Una casa es muy obscura cuando no hay amor para una mujer.
Nadie debería quedarse adentro y es por eso que creo que hay que buscar la luz saliendo de ahí de todas las formas posibles.
Buscando la luz
Víctor Alcázar

No hay comentarios:
Publicar un comentario