Debería pensar que tus pies siempre deben de estar sobre un pedestal, y tuve que medirles de vista, me podría poner a rezarte hincado debajo de la cama, y como diosa observar si tu piel muestra signos de brillo, de colores tornasol, de confundirles con un par de peces hermosos que cambian de color y al tratar de besarles terminan siendo violetas que habrían de plantarse algún día en el piso donde yo te admiro.
Tus pies son peces de colores
Victor Alcázar
No hay comentarios:
Publicar un comentario